Liderar es movilizar a las personas para afrontar los desafíos difíciles
El liderazgo no es una característica reservada a determinadas personas, sino una práctica que se ejerce para ayudar a un grupo u organización a alcanzar sus objetivos. Desde esta perspectiva, la sesión invitó a reflexionar sobre una idea fundamental: liderar no consiste simplemente en ofrecer respuestas, sino en movilizar a las personas para afrontar los retos que exigen aprendizaje, cambio y adaptación.
Uno de los principales ejes de trabajo fue la distinción entre los problemas técnicos y los problemas adaptativos. Mientras que los primeros tienen soluciones conocidas, los segundos requieren cuestionar hábitos, creencias y formas de actuar. Para abordar estos desafíos, el liderazgo debe ayudar a identificar la verdadera naturaleza de los problemas y evitar confundir los síntomas con sus causas.
La formación también profundizó en la diferencia entre liderazgo y autoridad. Se destacó que la autoridad suele asociarse a proporcionar dirección, protección y orden, mientras que el liderazgo implica formular preguntas, desafiar supuestos, gestionar tensiones y promover la responsabilidad compartida. En este sentido, ejercer liderazgo supone, en ocasiones, generar la incomodidad necesaria para que las personas y las organizaciones puedan crecer y transformarse.
Entre las principales tareas del liderazgo adaptativo se señalaron la identificación de los desafíos, el mantenimiento de la atención sobre los asuntos importantes, el desarrollo de la responsabilidad en los equipos, la regulación de los desequilibrios y la capacidad de dotar de sentido al trabajo colectivo. También se compartieron estrategias concretas para acompañar procesos de cambio, como observar la realidad con perspectiva, construir alianzas, gestionar los conflictos de manera constructiva y devolver a las personas la responsabilidad que les corresponde.

La sesión concluyó con una reflexión sobre las características de las organizaciones adaptativas: aquellas que afrontan abiertamente los temas difíciles, fomentan la responsabilidad compartida, reconocen las iniciativas valientes y entienden el liderazgo como una tarea distribuida que puede surgir más allá de los cargos formales.
La formación fue impartida por Raúl Medina, presidente del Advisory Board y cofundador de La Machi, consultora internacional especializada en comunicación para buenas causas.